Inaugurado en 1963 en la conocida como Plaza de Quintana, es todo un clásico de las tapas madrileñas y un lugar emblemático para los aficionados a las patatas bravas, la especialidad de la casa.
El resto de nuestra carta apenas ha variado en estos años y contiene una muestra bastante representativa de los platos más clásicos del tapeo madrileño: oreja a la plancha, callos y caracoles a la madrileña, tortilla de patata, pulpo a la gallega, mejillones al vapor, tigres, etc.
Aparte de las tapas, lo clásico de nuestro local, también te recomendamos echar un vistazo a la carta de desayunos, con repostería tradicional de elaboración propia, y dejarte tentar por los menús de mediodía, con cinco primeros y cuatro segundos a elegir, y las paellas y arroces elaborados al momento.
Ya que no está permitido fumar en el interior, hemos acondicionado en el exterior una zona de tapeo para los fumadores que cuenta con calefactores para los días fríos de invierno y un nebulizador para refrescar en verano. También contamos con una terraza para cuarenta personas.