Frente a los criterios meramente económicos del comercio tradicional, el Comercio Justo tiene en cuenta, además, valores éticos que abarcan aspectos tanto sociales como ecológicos. Consumiendo productos de Comercio Justo:
Campesinos y pequeños productores de zonas empobrecidas encuentran un cauce para vivir dignamente de su trabajo.
Los consumidores obtienen productos de calidad, con la garantía de que se han respetado los derechos de los trabajadores y el medio ambiente.
Se demuestra que es posible hacer compatibles los criterios económicos con los sociales y ecológicos.
Desde 2008, Docamar colabora con SETEM, ONG que centra su actividad en concienciar a la sociedad de las desigualdades Norte-Sur, denunciar sus causas y promover transformaciones sociales, individuales y colectivas, para conseguir un mundo más justo y solidario. Desde 1996 cuenta con una tienda de Comercio Justo en la calle Gaztambide, 50 de Madrid.